miércoles, 14 de diciembre de 2011

Cuando se cierra una puerta, se abre una ventana.

Hay momentos en la vida en los que, sea por un motivo o por otro, se te cae el mundo encima. En mi caso particular me traicionaron, tal vez es una palabra demasiado fuerte, pero fue eso, una traición. Estuve un tiempo dolorida, pensando que era la ultima vez que iba a confiar y a querer tantísimo a alguien, y entonces ahí estaba ella, dispuesta a ayudarme y apoyarme después de dos años de no ser más que unas simples amigas de clase. Ella me ayudo a que me diera igual, y poco a poco, con sus actos fue convirtiéndose en algo más que en mi amiga, mi mejor amiga. Muchas veces pienso qué es ser mejores amigas, y la verdad es que no se como explicarlo, pero se que ella es la mía. No os podéis ni imaginar lo que la agradezco todo lo que hace por mi. No soy una chica fácil de comprender y soportar, y ella se esfuerza día a día para comprenderme un poquito más. Tenemos nuestros malos y mejores días, pero cada vez que discutimos nos damos cuenta de lo mucho que nos necesitamos. Porque sin ella no seria lo mismo. Y eso de no es desde siempre, pero si para siempre" esta muy visto ¿ verdad ? Y la mayoría de las veces es mentira, y esta puede ser una de esas veces, pero espero que no lo sea, porque yo no se lo que haría sin su estúpida sonrisa, sus ojazos, nuestra comunicación mediante signos y ataques de risa por cualquier motivo, las canciones, los motes, los piques, las estupideces y todos y cada uno de los segundos pasados junto a ella. No quiero que todo esto sea solo un alegre recuerdo del pasado. Quiero vivirlo día a día  durante toda mi vida.

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